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¿Cuál es la Verdad? Alegoría de la Verdad

¿Qué es la verdad? ¿Quién tiene la verdad? ¿Lo que pienso, es verdad? ¿Existe la verdad? ¿Qué es real? ¿Qué es percepción? ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Soy un concepto o la realidad que está detrás de ese concepto? ¿Soy el objeto o la percepción del objeto? ¿Soy lo que dice el mundo que soy, o la revelación a eso?

Son preguntas bastante profundas, y posiblemente nunca las hayamos hecho, pero son claves para comenzar con un proceso de cambio, ya que, si no sé cuál es la verdad y no sé quién soy, ¿Cómo voy a decidir?

En esta publicación trataré de generar cuestionamientos, porque como decía Albert Einstein, “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, y para tener acciones diferentes, tenemos que comenzar a cuestionar las ideas profundas que influyen en nuestros comportamientos.

Vamos por partes, como dijo Jack el destripador. Todos tenemos algo llamado “Ego” o “Programa”. ¿Y qué es eso?
Pues es el conjunto de creencias, ideas, valores y capacidades que percibimos en nosotros mismos y en los demás. Básicamente y dicho en criollo, esa vocecita que tenemos en la cabeza y nos habla continuamente juzgándonos a nosotros y a los demás. (Y con “juicio” me refiero a toda interpretación sobre el mundo que percibimos).

Esa vocecita que continuamente quiere tener la razón, que no escucha, que se pelea por defender sus ideas, que tiene miedo, que siente dolor, que se enoja y que siempre tiene una justificación para sentirse así.

La pregunta es, ¿Realmente tiene razón?

Y con esta pregunta, nos metemos de lleno en la Alegoría de la Verdad de Fernando Osta y del Coaching Psicológico Integral, que explica muy bien este tema:

En ella se distinguen “tres mundos”, el mundo azul, el mundo rojo y el mundo verde. Cada uno de estos, poseen diferentes características, y nos ayudarán a distinguir “la verdad que es”, “la verdad que creo que es” y “la verdad que no es o quiero que sea”.

Cuando hablamos de mundo azul, nos referimos a “La verdad que es“, y posee las siguientes características:

  • Evidente/Universal: Esta verdad debe aplicarse aquí o en cualquier lugar. No importa si somos chinos, japoneses, franceses, abuelos, tíos o amigos, para todos debe ser igual. (Los chinos le dirán al “Sol” de una forma diferente a nosotros, otros creerán que el sol es un Dios, y nosotros le diremos “Sol” en nuestro idioma. ¿Como es su verdadero nombre? No lo sabemos, pero si cualquiera de nosotros se queda unas largas horas al sol, les aseguro chicos, quedaremos algo rostizados, eso es evidente para todos).
  • Invariable/Esencial: Siguiendo lo que hablábamos antes, si esta “Verdad” cambia, dependiendo la persona que la piense o exprese, no será verdad, ya que para que sea “Verdad”, debe ser invariable, no debe cambiar, ya que es independiente de quien la exprese.
  • Objetiva/Independiente: Esta verdad no debe estar teñida o filtrada por nuestras opiniones, sentimientos, estados de ánimo, emociones, etc. “La verdad que es”, es pura y libre de nuestros filtros, libre de nuestro programa, libre de nuestro prisma, libre de nuestro ego.
  • Original/Causal: Da origen a todo, es la causa de todo. Por ejemplo, la ley de la gravedad no fue inventada por Isaac Newton, fué descubierta por él, y al llamarla “Ley de la gravedad” dejó de ser una “Verdad que es” del mundo azul, ya que no sabemos si realmente así es su nombre. Cuando hablamos de original, hablamos del origen de la verdad, antes que llegue al concepto o juicio que genera la mente.

Por otro lado tenemos “La verdad que no es o que queremos que sea” que tiene las siguientes características:

  • Conceptual: Es una idea, un concepto. Hace ya muchos años, se creía que la tierra era plana y probablemente tenían pruebas de ello en esa época, hasta que se comprobó que la tierra era redonda (o esférica). Siempre fué un concepto, nunca fué verdad. (La verdad no depende del tiempo).
  • Subjetiva: Si una verdad depende de quien la diga, no es una verdad, ya que se vuelve subjetiva. (Para la madre, Juan va a ser un pan de Dios, para los amigos, será un desastre, ¿Quién tiene la verdad? Nadie, ya que son puras percepciones o interpretaciones de la realidad.
  • Variable: -Este chico, sin conocerlo ya me está cayendo mal, seguro es un falso – 1 hora después – La verdad que me cayó re bien! – 2 días después – Que pesado este chico – y así sucesivamente. ¿Cuándo fué verdad? Nunca, porque la verdad no cambia. El sol es sol, y siempre será sol. Las leyes de la gravedad siempre regirán, no importa el tiempo o el espacio.
  • Secundaria: “La verdad que no es” es secundaria al ser una interpretación.

Y aquí hay un punto importante, para que una verdad sea “La verdad que es“, debe ser abstracta, porque en el momento que la conceptualizamos o le damos una forma (la volvemos concreta) y “generamos un juicio”, deja de ser verdad al volverse subjetiva.

Entonces, mi estimado Adrian, ¿Como podemos acceder a la verdad que es, si es abstracta y vivimos en un mundo concreto de ideas y pensamientos?

A través de algo llamado “Experiencias Fundamentales”. Fernando Osta, quién crea esta teoría integrando varias teorías previas, analizó una lista de valores y se dió cuenta de algo muy interesante, cualquier valor, siempre termina dando uno de estos 4 valores fundamentales:

  • Paz
  • Dignidad
  • Verdad
  • Libertad

¿Qué quiere decir esto? Que si nosotros pensamos en “Igualdad” podemos preguntarnos, ¿Qué te da la igualdad? y la respuesta será: Dignidad. Si tomamos cualquier otro valor, el resultado será el mismo (Si quieren hagan la prueba, tomen cualquier valor de esta lista y pregúntense, ¿Qué te da este valor? y la respuesta final seguramente será alguno de estos cuatro valores).

Ahora observen por un minuto sus vidas, fíjense en algún problema que tengan en este momento, una situación de estrés. Seguramente estarán experimentando la ausencia de alguno de estos cuatro valores.
¿A qué vamos con esto? Justamente a lo que mencione antes, la experiencia fundamental.

¿Qué es una experiencia fundamental? Una situación en la cual se transita cualquiera de estos cuatro valores.

¿Y que tienen de interesantes valores? Primero, que si los experimentamos en la vida diaria, nos sentiremos plenos.

Segundo, que son concretos y se pueden percibir, pero son: universales (Cualquier persona en el mundo quiere sentir paz/dignidad/verdad y libertad), son objetivos, invariables y originales. (Están en cada uno de nosotros, y no tienen opuestos. La mentira en realidad no existe, es una ilusión psicológica, lo que existe en realidad, es la ausencia de verdad, o ausencia de libertad, etc.). Por ende, estos valores forman parte de “Esa verdad que es“.

Las experiencias fundamentales son las que conectan este mundo abstracto de “La verdad que es” (Mundo azul) y este mundo concreto (Mundo rojo) de “la verdad que no es, o queremos que sea“.

Esta conexión entre el mundo rojo y el mundo azul, podemos llamarlo “Mundo Verde”, un lugar en el cual soy consciente de que mi percepción del mundo es un conjunto de creencias que pueden o no ser verdad (Ya que lo que percibo de la realidad es una gota de un océano de información), por eso es “La verdad que creo que es“, peeeeeeeero, si esa verdad se sustenta de estos cuatro valores, estaré acercándome al mundo azul de la verdad.

 

Cada acción que realicen en su vida, tiene un solo propósito, experimentar estos cuatro valores. Y si en alguna dimensión de su vida, sienten sufrimiento, es porque no están experimentando alguno.

Y la única forma de experimentarlos mis estimados, es dándolos, no existe otra forma…

Whats the fuck??


Tranquilos.. ahora nos meteremos más en tema…

La pregunta que deben hacerse es, ¿Qué estamos dando en esa situación de estrés?

  • Estamos dando paz, o estamos atacando?
  • Estamos dando verdad o mentira?
  • Estamos dando libertad o estamos manipulando?
  • Estamos dando dignidad, o especialísimo (creerse superior a los demás)?.

Y antes que nuestro “Programa mental” o “Ego” salga al acecho, trabajemos con un ejemplo de cómo opera este sistema de pensamiento:

  • Yo estoy enojado con mi hermano porque no me valora.

Frase aplicable a cualquier tipo de relación. Si nos ponemos a analizar esto, podemos decir que el valor que aquí no estamos experimentando es “La dignidad“. Eso quiere decir que mientras menos me valore “Mi hermano”, menos digno me sentiré. La primera pregunta aquí sería, ¿Qué estás dando en esta situación? y ¿Quién es realmente el que no se está valorando, vos o tu hermano?

Y aquí es donde tenemos que hacer la inversión de pensamiento.

El análisis que podemos hacer en este ejemplo, es que en realidad somos nosotros los que no nos estamos valorando, y le ponemos la carga pesada a “nuestro hermano”, para que nos valore. Si nosotros nos valoráramos, no necesitaríamos la valoración del otro para ser felices.

Aquí, el valor que no estamos dando es libertad (ya que el otro, es otro, y es libre de sentir y pensar lo que quiera, pero nosotros estamos “manipulándolo” para que intente llenar ese vacío de “valoración” que no estamos llenando nosotros mismos). Por otro lado, no estamos dando “Dignidad“, porque estamos juzgando al otro como inferior, como atacante, como “mala persona”, ¿Y qué hacemos? Pues lo mismo, lo atacamos, pero claro, con una justificación, creyendo que somos víctimas de la situación.

–  Todo ataque es una venganza que creemos justificada. –

Si nosotros diéramos libertad y dignidad a nuestro “hermano”, nos daríamos inevitablemente libertad (porque seríamos libres de la opinión del otro) y dignidad a nosotros mismos (porque nos daríamos cuenta que somos nosotros los que no nos valoramos, y al tomar conciencia de esto, comenzaría el cambio o proceso de auto-dignificación de nosotros mismos, que antes por culpar al otro, no nos permitíamos tener).

La llave de nuestra felicidad dejaría de tenerla el otro, dejaríamos de ser víctimas y comenzaríamos a ser responsables de nuestra vida. En pocas palabras, se produciría algo llamado “empoderamiento”.

La pregunta es, a partir de hoy ¿Cómo te gustaría seguir percibiendo la vida? ¿Desde el mundo rojo o desde el mundo verde?

Quizás al principio esta teoría genere miedo, porque va a comenzar a romper con todas las estructuras mentales que quizás antes nuestro sistema de pensamiento “Creía intocables” o “Verdaderas”, pero el cuestionamiento de todo nuestro programa mental, es el inicio de todo un proceso de cambios.

¿Estás dispuesto a atravesarlo?

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Fuente: Alegoría de la verdad de Fernando Osta. Fundación Empowerment.

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Apasionado del arte, del teatro y del coaching
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